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Libros: hoy recomendamos dos Bajo la Noche y El Infinito es solo una forma de hablar

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Los libros que recomendamos, “Bajo la Noche” y “El Infinito es solo una forma de hablar”, de Horacio Verzi, son dos buenas  propuestas para el verano que ya empezó a retirarse. Poco a poco, en esta sección iremos en el Portal de VECINOS, incorporando títulos. También recomendaciones que ustedes, lectores, nos puedan aconsejar.

Bajo la Noche

El póquer no parece ser el mejor juego para practicarlo entre amigos. En el póquer y en la vida la apuesta y el bluff son arte mayor y puede ser complicado discernir si lo que muestran los actores es el alma real o un espectro de ella. Otro punto complejo es definir en qué medida las habilidades y destrezas en un juego pueden reflejar las de la vida, o si es al revés, si la astucia en la vida necesariamente tiene su correlato en los juegos, así sea en la baraja o en el amor. En su esencia el póquer es un juego peligroso y despiadado como la vida: uno puede tener escalera real pero ganar vintenes, o se puede tener un simple par de ochos y llevarse un cuantioso pozo. Uno puede estar casado con una mujer fenomenal y ser un infeliz, o estar unido a una perdularia y tocar el cielo. Para ganar un buen pozo, los contrincantes también deben tener un buen juego en la mano. Posiblemente la vida sea igual. Si uno espera obtener algo valioso de los demás es porque los demás también lo esperan de uno. Así como se es implacable y tenaz y carnívoro en el amor, también así lo es el póquer, y generalmente gana el temerario, el que tiene corazón de hielo, porque el buen jugador sabe arriesgarlo todo en el momento oportuno.

El infinito es solo una forma de hablar

Esta novela obtuvo el Primer Premio Nacional de Literatura 2013, que entrega el MEC. Una novela compleja, infrecuente, que exige al lector comprometerse con su “laberíntico edificio narrativo, el espíritu crítico y la dramática intelectual” (Butazzoni dixit). Para el crítico Pedro Peña es una novela  ͂que bien podría incluirse en la misma familia de otras obras renombradas: La sibila de Pär Lagerkvist (sobre todo por las imágenes de los eremitas en las cavernas del desierto) o El nombre de la rosa de Umberto Eco (por el tratamiento de la herejía), y codearse de igual a igual con el ambiente y el lenguaje de los cuentos “El camino de Santiago” y “Semejante a la noche” de Carpentier. Una prueba de que esa épica ambiciosa y abarcativa es también posible desde estas tierras. ͂

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