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Uruguay clasificó al Mundial de Rusia 2018, no es poca cosa

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Por Mario Morosini

“No festejo clasificar a un mundial de fútbol” dijo un comentarista deportivo o mejor dicho comentarista de fútbol. Y no es un título ser comentarista de fútbol. Todos los uruguayos lo somos. Algunos tienen un micrófono para expresarse y dicen lo que se les ocurre, como por ejemplo ese disparate de pensamiento.

Uruguay 2017, no es Uruguay 1950. La historia no juega. Los títulos de otrora tampoco cuentan. Son para admirar, respetar y valorar, pero no para ganar un partido de fútbol actual. Hoy existe también un primer mundo en ese rubro.

No se puede desconocer, sería equivocarse en el enfoque. Rodrigo Bentancur, el actual volante de 20 años de la selección uruguaya, no jugó jamás en el fútbol de la capital. Lo hizo en Nueva Helvecia y luego emigró, muy joven para la Argentina, donde se terminó de formar en Boca Jrs, para ser transferido hace dos meses a la Juventus de Italia.

Cuenta Rodrigo que en esos dos meses “aumentó su masa muscular en 5 kilos y le enseñaron a marcar ocupando posiciones en el terreno de juego”.

Y ese detalle, que parece menor, es muy importante. Demuestra que en el Rio de la Plata estamos lejos de lo que sucede en el primer mundo, por lo menos a nivel del deporte.

Lo podríamos apreciar con nitidez cuando se desarrolla una actividad olímpica. Vemos el medalleo final, y América del Sur y algún otro continente está lejos de las principales potencias. Y podemos tomar cualquier deporte, sea natación, básquetbol, etc. Y obviamente también el fútbol.

Yo sí festejo una clasificación a un mundial de fútbol 

Simplemente al inicio de la reflexión, intenté explicar que debemos ser más ubicados. No solo a nivel del deporte, sino en todas las áreas. Andamos en apenas 3 millones y monedas de habitantes. Somos muy pocos. Un país pequeño. Lleno de virtudes en muchos planos, pero pequeños. Hoy competir a nivel mundial se hace muy difícil. Por lo tanto, cualquier logro se debe disfrutar y valorar. Sea en fútbol, en deporte en general o directamente en distintas situaciones que nos informan del éxito de estudiantes uruguayos que compiten en matemáticas, robótica u otros emprendimientos, con destaque significativo y que nos llena de orgullo.

Si bien parecería que me desvío en la reflexión trato de expresar que lo nuestro lo debemos valorar doblemente. Siempre en el plano de la modestia que nos caracteriza, pero sin dejar de desconocer que vivimos en un país especial, ni mejor ni peor, diferente y me atrevo a decir maravilloso.

Y se me “escapa la moto” al afirmar que la Naturaleza es piadosa con nosotros, incluso la violencia generalizada en el mundo la vivimos en forma, es cierto más intensa actualmente en nuestra sociedad -magnificada por los medios con el argumento de que “vende”- pero sin duda estamos lejísimo de los padecimientos demenciales que existen en otras latitudes y así podríamos seguir en varias áreas.

Eso no quita o nos impide ver y apreciar que estamos lejos de otros avances. Y si empezamos hablando de fútbol, entonces terminamos la reflexión justamente con el ejemplo que planteaba el futbolista Rodrigo Bentancur, que parecería ni le pasó por la cabeza jugar en Peñarol o Nacional, sino que desembocó en Boca Jrs. y ahora nada menos que en la Juventus. Y no podemos dejar de recordar a Diego Forlán, otro que se empezó formando en Independiente de Avellaneda para luego saltar al fútbol inglés y evolucionar totalmente y pasar de ser un discreto futbolista a una de las figuras más importantes del fútbol profesional de los últimos 10 años. Alguien se preguntará qué queremos decir. Muy simple, tenemos que aprender mucho. Estamos en pañales en varios rubros.

O sea, vamos bien, pero es mucho todavía lo que debemos tener en cuenta. Sin perder nuestras virtudes, pero observando que existe un mundo el cual aun nos es ajeno.

 

 

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